Y después ¿qué? - Sinnple

Sacamos una foto a las empresas para las que habíamos diseñado planes de innovación social. Y la realidad era que, si estamos aquí para producir un cambio, teníamos trabajo pendiente

Sinnple no tiene impacto social. Quizá nos lo hayáis escuchado alguna vez. Nos gusta repetírnoslo porque no hay impacto sin la entidad para la que trabajamos. No hay impacto sin la puesta en marcha de las acciones. Parece obvio, pero a menudo se nos olvida a los facilitadores/consultores/llámalocomoquieras.

Esta reflexión tiene más sentido que nunca justo ahora que hemos acabado de acompañar a 14 empresas en los talleres de Adegi y acabaremos en breve con 5 empresas del clúster Habic: ¿Qué pasa cuando nos vamos? ¿Se produce un cambio? ¿Se llevan a cabo las acciones? Al fin y al cabo, nosotros ponemos una semilla, pero la implantación (nunca mejor dicho) es la que la convertirá en una planta; y el contagio entre empresas llevará a crear un bosque. Un bosque más sano cuanto más sanas sean las acciones y menos maquillaje haya.

Hace un par de años, sacamos una foto a las empresas para las que habíamos diseñado planes de innovación social (podéis ver un resumen aquí abajo). Y la realidad era que, si estamos aquí para producir un cambio, teníamos trabajo pendiente. Durante estos meses Carla nos ha estado ayudando a entender qué pasa cuando salimos de la habitación (¡gracias a las empresas que nos habéis dedicado tiempo!) y aquí os dejamos algunos aprendizajes que nos están haciendo mejorar:

  1. Vincular retorno para la empresa e impacto social funciona. Permite poner la innovación social en la agenda en empresas de cualquier tamaño y cualquier sector y consigue crear un relato común.
  2. …Buscar ese retorno es necesario pero no suficiente. Sin ese extra, la urgencia del día a día lleva estos temas al olvido. Y ese impulso extra no suele venir del sueldo ni de una asunción de nuevas responsabilidades. Si no, principalmente, de una motivación personal, de algo que sale de dentro y que hace llevar a cabo las acciones y superar las dificultades. Como apoyo externo debemos identificar esas motivaciones y, también, provocarlas.
  3. A diferencia de lo que se suele decir, la IMPLICACIÓN del CEO no es necesaria. Cuando se da, es genial (muchas menos veces de lo que se suele decir). Pero cuando no, es suficiente con su COMPLICIDAD. Con el tiempo y los resultados llegará la implicación.
  4. Si es fácil que los buenos propósitos se pierdan en el mar del día a día, saquemos toda la artillería de pequeñas-grandes herramientas que tenemos a nuestro alcance para recordarnos tareas: las pequeñas victorias, partir las acciones en pequeñas tareas, tener que rendir cuentas ante alguien, la auto-motivación,… Cuanto más imaginativos seamos aquí, mayores probabilidades de éxito

Aunque repensemos nuestros servicios y nuestro mensaje, seguiremos sin tener impacto social. Pero estaremos más cerca de ayudar a construir un bosque lleno de impacto social.

Y salga bien o mal, ¡os lo contaremos!

Iñigo