Frente al greenwashing, ¿el anonimato? - Sinnple

Debemos hacerlo, eso sí, a nuestra manera. Nos debemos sentir cómodos contando qué impacto social estamos teniendo, sin adornos, con honestidad, pero sabiendo transmitir. No tienen por qué ser incompatibles.

Creo que todos los que leemos este boletín, hemos identificado alguna vez a alguien de nuestro sector que atendiendo a su comunicación parece ser la Fundación Bill & Melinda Gates. Que argumenta su desempeño social por encima de sus posibilidades, que diría algún político.

Es curioso, pero, normalmente, esto nos lleva a decidir no comunicar nada. “Van a pensar que somos todos iguales”, “No quiero ser como él” o algo así debemos pensar. A nosotros nos pasa (¿debemos publicar este boletín? ¿Estar en redes sociales? ¿Ir a eventos?). Y más de una empresa con la que hemos trabajado se reconocerá en estas líneas.

Esto se acentúa todavía más en Euskadi donde tendemos más al anonimato, a no vendernos… Lo hacemos con razón: sabemos que nuestra entidad también tiene defectos y no queremos que nos identifiquen como alguien que hace postureo. Pero creo que nos equivocamos.

No debemos renunciar a contar lo que hacemos. Podemos no contar nada, pero no beneficia a la imagen del sector, no inspira a otros a cambiar, no seduce al consumidor. Debemos hacerlo, eso sí, a nuestra manera. Nos debemos sentir cómodos contando qué impacto social estamos teniendo, sin adornos, con honestidad, pero sabiendo transmitir. No tienen por qué ser incompatibles

Por otro lado, contar tu impacto social no es solo contar lo que haces muy bien. Lo comentábamos hoy en el taller de impacto social en un Programa de Sostenibilidad en el mundo de la moda. Se puede (¿se debe?) contar también donde no sales tan guapo, pero quieres progresar en el futuro. La honestidad es una buena arma para generar confianza y para impulsar el cambio. El mejor indicador para saber si uno es un buen padre/madre es si se pregunta de vez en cuando si está siendo un buen padre/madre. Ante el greenwashing, demandamos el valor de la honestidad y la imperfección.

Nosotros también fantaseamos con el poder de la sorpresa que genera cuando alguien descubre lo que hemos hecho. Y nos ha venido muy bien más de una vez. Pero la balanza se desequilibra si dejamos que los únicos que salgan en la foto sean los de mucha fachada y poco contenido. Por responsabilidad y por supervivencia, debemos reclamar nuestro sitio. Nosotros, al menos, prometemos intentarlo.

Iñigo

PD: El greenwashing da para dos enciclopedias… prometemos tratar otros enfoques